lunes, 29 de septiembre de 2014

"Burdiu las Bolugas" Una nueva apertura en tierras Cainejas.


Volvemos de nuevo al ataque y tras unos dias de trabajo,  pusimos rumbo hacia uno de los lugares mas especiales para mi de todos los Picos de Europa.... la Vega de Ariu. Si bien la semana pasada exploramos un bonito barranco "fosil" partiendo desde uno de los grandes miradores de los Picos, el de Urdiales... esta semana lo hicimos del que para mi es el mirador por excelencia de los Picos y sin duda, una de las zonas con mas historia de toda la Cordillera Cantábrica desde el punto de vista del pastoreo, la vega de Ariu! que aunque quizás parezca no encajar con un post a cerca de un nuevo barranco, no hay que olvidar que los pastores nos han abierto muchos caminos y sin duda, ha entrado hasta donde humanamente ha sido posible. Nosotros ahora, podemos dar un paso mas, gracias al material y las nuevas técnicas.

Esta vez y aunque contaba con formar un equipo de nuevo de cuatro personas, tanto para repartir peso como para lo mas importante, compartir buenos momentos entre amigos en el monte, tan solo pude ir en compañía de Alvaro, chaval que en estos momentos está acabando la formación de técnico de barrancos en Kirolene y que sin duda viene con mucha fuerza y en especial, ganas. La gran ausencia por mi parte fué el compañero habitual en este tipo de faenas, Eduardo Diaz que por causa mayor no pudo venir, aunque sin duda lo repetiremos juntos.
Con un par de mochilas bien cargadas y las ganas suficientes como para cargarlas sabiendo del destino y el ""plan", o al menos yo ya que Alvaro tan solo sabía que ibamos a mirar una canal, al final se dió cuenta de la "liada".... Subimos en coche hasta el Cantón del Texeu en compañía de mis padres, que me bajarían el coche y de paso, darían una vuelta por donde han pasado muchos años de la vida e infancia. Nosotros, tan solo teníamos un objetivo, la Vega de Ariu para hacer noche y Poncebos al día siguiente como final de la aventura obligado, ya que al día siguiente había que trabajar y si o si, había que llegar.
Si hay algún lugar de picos que me guste, o mejor diga me encante... esa es la Vega de Ariu. Allí se crió mi padre y junto con mis abuelos y tios  levantaron un refugio que hoy en dia guardan dos buenos amigos realizando la misma labor, que antaño mis abuelos hacían criando a sus hijos mientras se buscaban la vida elaborando quesu y cuidando el ganau, mis amigos sin embargo lo hacen guardando un refugio con dos hijos que sin duda reflejan lo que es la vida en la montaña, dureza, destreza y una edad mucho mas avanzada de la que les corresponde en su ficha de nacimiento.
Tras un bonito paseo, llegamos al refugio cuyo nombre para mi en la vida será justo y preferiré llamarle "Ariu", ya que en la vida reflejará toda una vida de trabajo y esfuerzo en torno a un refugio que sirvió de casa para la familia de Cirilo Sánchez Sadia, donde el mismo realizó labores de rescate, guiado, elaboración de quesu y como bien apunté antes, criar a 9 hijos en la "miseria" de unos años, donde los marqueses reinaban, y allá donde ponian un pié, bautizaban el terreno como ha sido el caso de este bonito y simbólico refugio, historia de la dura vida de los pastores.
Si tuviese que calificar el refugio de Ariu, lo haría con la propia palabra REFUGIO, palabra que hoy en día escasea en muchos lugares de nuestras montañas, olvidando el significado y sentido de su nombre. Está claro que un trabajo así, tiene que ser vocacional o bien, provocado por una gran necesidad de buscarse la vida o sacar a una familia adelante, sea cual sea el coste y esfuerzo, ya que la vida allí es muy dura. Nunca debemos de olvidar, que por encima del dinero o intereses... está la hospitalidad y las personas. Para mi la hospitalidad a día de hoy en Ariu es impagable gracias al gran trabajo de Nacho y Laura, sin embargo, ésto no ocurre en todos los lugares de nuestras montañas.

Hace unos dias disfruté de una fria y estrellada noche en la Vega de Ariu en muy buena compañía, con todo a nuestra disposición y donde a los refugieros les daba igual que íbamos a hacer al dia siguiente, si escalada, montaña, espeleo, tan solo nos trataron como personas.... ayer mis ojos vieron lo contrario reflejado en un grupo de espeleologos que pasaron una dura noche fria, bajo la lluvia donde tan solo unos toldos les refugiaban, menos mal que estaban al lado de dos refugios, uno lleno y otro vacío, éste cerrado a cal y canto... ahí lo dejo que a veces es mejor no decir lo que uno piensa.
Tras la noche en Ariu y sin hacer un esfuerzo por madrugar mucho, pusimos rumbo hacia nuestro objetivo. Si bien la semana pasada exploramos con éxito un barranco sobre el valle de Angón entrando por uno de los grandes miradores de los picos de Europa, El mirador de Urdiales cuya verticalidad y abismo impresionan a todo aquel que lo haya visitado.... en esta ocasión haríamos algo parecido aunque para mi elevado a un nivel superior, ascendiendo al picu Jultayu cuyas vistas y verticalidad sobre Caín y el Cares resultan impactantes y salvajes. Justo por debajo y en su vertiente sur, se encontraba nuestro objetivo, un barranco fósil que sirve de cabecera a la conocida riega de las Hojas, y que tras nuestra llegada a Caín y diversas conversaciones con familiares y cainejos, nos confirmaban que se trataba del "Burdiu las bolugas".
A la hora de planificar la actividad, o mejor dicho aventura... teníamos dos opciones. Entrar desde caín por el sedo de Oliseda hasta la cabecera, o bien y aunque las larga en distancia y tiempo, entrar por Onis y hacer noche en la vega de Ariu para al día siguiente, pasar por el Juracau entre el Jultayu y el Cuvicente. Las pesadas mochilas y también el recorrido en travesía junto con la visita de Ariu, hizo que me decantase por la segunda opción. Decir y seguro para alguno que yo me se le sirve de muy buena información... me intrigaba conocer un acceso diferente a la vertiente sur del Jultayu, por la izquierda del mismo según salimos de la vega de Ariu, que según me confirmaron en Caín, se conoce como el Gorbizu, y donde ya mi abuelo lo utilizaba de paso cuidando el ganau y seguramente durante su etapa en Oliseda, pero que sin emabrgo, el la actualidad algún pastor Cainejo lo sigue usando, asi que ya hay una excusa para volver, ya que en esta ocasión el tiempo era oro, y en una aventura así hay que exprimirlo al máximo.
Tras hacer cima en el Jultayu, descendimos su arista en dirección al Cuvicente para pasar por el Juracau mediante una canal muy vertical que con mochilas pesadas, pues hay que tener cuidado y poner todos los sentidos en ella. Tras descenderla lentamente, llegamos a la base sur del Jultayu y ya solo quedaba travesar hasta la cabecera del barranco por unas playas de hierba muy verticales en el plano superior a las de Oliseda. Aunque en su día ya me contaba mi abuelo Cirilo, hablando con mi padre me contaba que ya desde muy pequeños, creo recordar 5 años.. subían desde Caín a Oliseda, incluso a algún tio mio le tenía que atar debido a su juventud, ver para creer! yo tengo un hijo de 9 años y no soy capaz de imaginármelo. Cuanta historia tienen esas canales y majadas y que pena es que todo se pierda centrándonos a veces tan solo el records, numeros, grados y ascensiones..... sin embargo que interesante y alucinante era la vida de éstas familias y el poder de supervivencia y sacrificio que tenían tan solo para sacar a sus hijos adelante.
Tras llegar a la cabecera de la canal-barranco, estudiamos muy bien por donde entrar, ya que como obstáculo teníamos las fuertes pendientes herbosas que se precipitaban hacia el vacío de la canal, junto con regueros de piedra suelta donde a penas te podías poner en pié o estar estable. Tras unos des trepes un tanto expuestos, optamos por instalar un rápel de unos 60 metros a tope de cuerda hasta el fondo de la canal, y comenzar así a aventura del Buridu las Bolugas.
Tras dedicar muchas horas a mapas, sigpac y diferentes informaciones y fotos sacadas del lugar gracias al san google... intuía que además de varios saltos, había una zona donde la canal se precipitaba en muy poco recorrido, unos 250 metros, intuyendo un gran salto. El comienzo del barranco como tal y tras superar la torrentera de piedras sueltas, presentaba una zona encajonada entre bonitas y altas paredes, con des trepes muy entretenidos y varios rápeles de hasta 30 metros sobre roca muy buena y hasta el momento seca.
Tras unos cuantos rápeles, llegamos a una especie de "balcón" donde ya se intuía un gran vacio con unas vistas espectaculares de picos y el valle de Caín, con Moeño de fondo. Ahí estaba el gran salto que buscábamos, una caída de unos 140 metros hacia una zona aun si cabe mas encajonada, realizandolo en tres rápeles (50, 60, 30) debido a que ibamos a cuerda de 60 metros.
Tras el gran salto, entramos en una zona muy encajonada, formada y bonita. Un rapel muy bonito enlazando dos badinas secas nos dejó en la cabecera de otro espectacular rapel de 60 metros que cae sobre la cueva de la Vara, donde el barranco se abre para volver a cerrarse en la parte activa de la riega de las Hojas.
Tras un pasillo bonito y selvatico, por donde tambien discurre el sedo la Vara, entramos en la riega de las Hojas y con ello nos encontramos al fin con algo de agua, aunque poca. La riega de las hojas nos presento muchos des trepes, algunos bastante raros y peculiares, rápeles cortos y zonas de caminar entre algo de maleza. Tras superar una primera parte encajonada, se abre de nuevo en un tramo seco y abierto donde de nuevo se aprecia un camino muy cerca de la entrada a la ultima parte encajada y final de la riega como tal, donde nos encontramos dos rapeles instalados (30 y 12 metros) muy bonitos y con agua. Era de esperar que este pequeño encajonamiento estuviese mirado debido a la cercanía con el pueblo.
Tras salir de la última parte encajonada, nos salimos de la riega, que desde aqui hasta Caín es una bloquera un tanto cerrada, para coger el camino que baja de Hierbas altas hacia Cain.
Si algo tiene Cain que a mi me gusta, son los Cainejos y su hospitalidad. Sin duda presta visitar este pueblo que durante muchos años y ya cientos de dias trabajando he podido gozar de su buena gente, generosidad y hospitalidad. Parada obligada en el bar de Javi donde siempre me tropiezo con conocidos y parientes, y tras contar un poco la aventura, sacarles información muy útil y un par de cervezas gracias a la generosidad de Javi, nos pusimos rumbo hacia Poncebos recorriendo a pié la ruta del Cares ya con la luz de nuestros frontales. En Poncebos nos esperaba Chili, el cual nos recogería para volver al punto de partida, Benia. Muchas gracias a Chili, que aunque no pudo venir, prestó su ayuda como siempre.
Aqui dejo mas fotos del día. Como siempre disfrutamos de un gran dia por el monte en buena compañía recorriendo un lugar salvaje con mucha historia familiar y de pastores, que grandes eran! ahora a seguir planificando mas y tratar de descubrir nuevos rincones de nuestra tierra, aun con mucho por ofrecer y descubrir seguro







Desde aqui dar todo mi animo y apoyo a la familia, amigos y compañeros de Cecilio, espeleologo atrapado en una sima en Perú. Mucha fuerza tambien para dos amigos y compañeros del GAE que han ido a colaborar y trabajar en el rescate de manera como todos voluntaria y como muchos otros espeleos Españoles en contra de nuestro penoso gobierno, donde incluso otros paises estan ayudando y el rescate depende de limosnas y ayudas. Pena de no haberme enterado a tiempo ya que sin duda me hubiese gustado ayudar y participar, pero al menos "hemos" mandado a gente muy buena y competente.... mucho ánimo y fuerza a todos y tan solo queda ayudar económicamente desde aqui.

Para ello, dejo el numero de cuenta donde se puede ingresar dinero para colaborar con el rescate de Cecilio, recordar que nunca se sabe si mañana seremos cualquiera de nosotros, bien sea en nuestras vacaciones, casas, coche o cualquier ámbito de la vida.

Nuestro amigo y compañero Cecilio López-Tercero (Ceci) sufrió, el pasado jueves 18 de septiembre, un accidente en la cueva Inti Machay de Perú mientras participaba en una expedición para la investigación y exploración de la cueva Inti Machay, cercana a la ciudad de Chachapoyas.
Dado que la Federación dispone de recursos limitados para enviar efectivos, se solicita la colaboración de todo el que pueda ayudar, por lo que se ha puesto a disposición un número de cuenta para todo aquel que quiera colaborar:
Desde España: C.C. 1465 0100 96 1900147524 (ING DIRECT)
Desde fuera de España: IBAN ES38 1465 0100 96 1900147524 (SWIFT/BIC INGDESMM)

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