miércoles, 31 de diciembre de 2014

Primer descenso, de la "Canal negra de Brunetu"... aventura de principio a fin sobre el rio Canalita (Ponga)


Otra vez en busca de una nueva canal - barranco, o mejor dicho, un lugar de esos "raros" y donde seguramente nadie, o muy pocos hayan estado, nos lleva tras el descenso días atrás de la "Maza el Reyu", hacía el salvaje y enorme Ponga.
En ésta ocasión, la visita es gracias a la aportación de Eduardo Díaz, que conoce la zona muchísimo mejor que yo y donde camino de Sao Tomé el pasado Noviembre, me manda una foto de una montaña donde se apreciaba una canal negra y estrecha, seguida de las palabras "mira el grietón melón". Poco mas había que decir, la pena era, que hasta mi vuelta de Sao Tomé y cuadrar varias cosas no sería posible intentar visitar ese lugar, y cuando la curiosidad pica pues.....
Si la zona del Casaño y Peña de Ruana nos parece salvaje y peculiar en cuanto a accesos y retornos en el caso de meternos en alguna de sus canales o ya barrancos, quizás ponga esté un nivel por encima de ésta. 
Aunque en sus años seguro hubo una actividad pastoril muy grande, prueba de ello son sus majadas y pasos que comunican con otros valles....a día de hoy y teniendo en cuenta lo grande que es, mas grande sin duda de lo que un mapa pueda reflejar, muchos caminos y pasos están casi perdidos y no hay tanta información como de otros valles o zonas similares, en especial, cuando tratas de ir o visitar zonas fuera de lo "típico" y donde los desniveles acumulados a causa de la disposición del terreno, son importantes.
La foto que Eduardo Díaz me mandó, estaba sacada desde el Sen de los Mulos representando la zona de el rio Canalita, con las paredes de Mesorio y canales de Brunetu como fondo. Una de éstas canales (Brunetu) muestra un aspecto tan raro, como estremecedor. Se trata de una grieta negra y muy estrecha, que cae con casi 400 metros de desnivel en escasos 300 mts de recorrido hacia el Rio Canalita.
Esta grieta era muy similar a otras que ya descendimos, como por ejemplo la de días atrás en Peña Ruana. Sin embargo, en esta ocasión el descenso no era lo único que nos preocupaba ni tendríamos que planificar bien, sino el retorno al coche, ya que meterse en la Canalita no dejaría de ser una aventura larga, y mas aún cuando no quieres ni vas preparado para meterte al rio, ya que Ponga es Ponga.... y en estos días, el caudal de la Canalita no refleja el habitual, con lo que remontarlo por el mismo cauce era una opción que aunque podíamos, no queríamos tomar. La opción de descenderlo, por supuesto y por la longitud del recorrido hasta cruzar todo LLué y el Mohizu, impensable, además "que no se puede". A la aventura, también se apunto Rubén Calleja, local de Ponga y con el cual ya abrimos algún barranco, curiosamente también por la misma zona. 
Tras preparar todo el material y recopilar información, esta muy escasa (si algun lector puede aportar algo, encantado!!)... salimos de Cangas de Onis en dirección a la Colla Guaranga. Rubén dispone de 4x4 y permiso de circulación para las pistas de Ponga. Plantearte la actividad partiendo a pié desde Les Bedules y mas en invierno donde las horas de luz son contadas, es una locura. La diferencia respecto a salir desde la Colla Guaranga no sólo era física, sino horaria en cuanto a luz, donde en nuestro caso era mucho mas importante que nuestro estado físico debido a que no entraba en nuestros planes, tratar de salir de la Canalita de noche, por mucha iluminación que llevásemos, y como bien demostró nuestra aventura en el retorno.
Desde la Colla Guaranga, salimos a pié hacia la majada de Meses en un corto y cómodo paseo. A nuestra derecha dejábamos el rio Rueguín donde se encuentra el "Saltu el Carneru" de unos 50 metros además de otros resaltes mas y que junto a la Canalita forman el rio Llué. A nuestra izquierda, están los montes hacia donde tenemos que ir y donde tras ellos, se encontraba nuestro destino final, la Canalita. Desde la majada de Meses, subimos hacia Brunetu donde las vistas de los Beyos y la parte occidental de Picos eran espectaculares, quizás para mi la perspectiva mas bonita que haya visto de los Beyos. Unas fotos como no, y comenzamos a descender primero por la arista, y después por un bonito bosque, en busca de la entrada de la canal que pretendíamos descender.
Muchas veces y mas aún cuando visitas lugares que no conoces muy bien, es tan complicado encontrar y ubicar bien tu destino, en este caso el comienzo de la canal, como la propia realización o descenso, mas cuando esta está tras un tupido bosque, que menos mal que estamos en invierno y no está tan frondoso como en otras épocas del año. Eso si, lo malo y mas cuando te mueves sobre laderas muy verticales, era la hoja y lo resbaladizo que estaba todo. Por suerte y aunque no a la primera, encontramos sin problema la entrada a la canal, ésta muy característica y por otro lado, angosta.
Para la actividad y como es lógico, pues llevamos un poco de todo, ya que seguramente la canal estaría sin descender, como así fué... y no sería practicable a pié entera. Nos equipamos y entramos a la misma por unas rampas de hierba mojada muy resbaladizas donde utilizamos la cuerda para llegar a una especie de hombro donde se veía un poco lo que nos íbamos a encontrar. La canal tenía aspecto de barranco fósil, con roca muy pulida y bien formada, donde alternada tramos completamente verticales, con rampas muy pendientes e incluso, se apreciaba agua correr. Tras unos cuantos rápeles, de hasta 60 metros, llegamos a la parte intermedia de la canal, donde al fin pudimos progresar sin cuerda durante unos cuantos metros destrepando, y donde por desgracia para el animal, encontramos un jabalí despeñado. Tras unos cuantos destrepes alternados con pequeños resaltes verticales, llegamos a la parte final de la canal, donde el terreno se volvía muy vertical y las paredes pasaban de formar una canal en "v" muy cerrada, a un corte en "u" muy encajonado y bonito.
La última parte de la canal, estaba formada por un gran salto donde corría agua, el cual alternaba tramos completamente verticales con pequeños descansos con unos 180 metros de vertical. Nosotros lo descendimos en 3 rápeles de entre 50 - 70 metros muy bonitos y espectaculares para llegar así al rio Canalita y comenzar lo que sin duda fué, la parte mas técnica y complicada de la actividad, además de expuesta gracias a la opción que elegimos como retorno al coche. Vamos, que el descenso de la canal comparado al retorno por una canal que a continuación describiré, fue un "paseo".
Recogimos todo el material y organizamos las mochilas para plantear nuestro retorno. Estábamos en mitad del rio Canalita, donde si o si y sin neoprenos claro, teníamos que remontarlo. El caudal del rio era importante y por el rio no quedaba otra que mojarse entero e incluso, trepar algún resalte donde la fuerza del agua seguro no nos dejaría. Por los lados, se podía caminar en un sube - baja por laderas muy empinadas y donde todo resbalaba muchísimo. El problema era superar los estrechamientos, creo que unos tres, que el rio formaba y por donde teníamos que utilizar el monte y sus canales para pasarlos. Tras unos metros ascendidos combinando rio con laderas, llegamos al porru Castiellu, donde por la izquierda orografica de la Canalita, se une otro rio y donde ambos, bordean el Porru para unirse allí  y desembocar juntos al Llué.
En este punto y con tan solo una hora de luz, decidimos intentar salir por alguna canal de la derecha orografica del rio, para nosotros nuestra izquierda según ascendíamos.... ya que por el rio no lo veíamos claro y no conocíamos muy bien el camino, si es que lo hay.... para llegar a la cabecera de los rios, ya que nuestra intención era ir al antiguo refugio en la Palanca, y de ahí coger la pista para retornar al coche.
Del rio, nos salimos por una canal, donde a los pocos metros y por la derecha, escalamos y nunca mejor dicho jejeje, un hombro que mezclaba los bloques sueltos con "tapín" que usábamos como presa de escalada. Tras llegar a la cima del hombro, teníamos ya a cada lado dos canales muy verticales que caían a la Canalita, las cuales no nos servían de nada con lo que decidimos seguir subiendo ya que el terreno parecía mejor. Subíamos a muy buen ritmo, ya que cada vez teníamos menos tiempo de luz, y ya era cuestión de minutos,  progresar por estos terrenos sin conocer y de noche, era sin duda o al menos para mi, una locura.
Sin saber ni como ni cuando, nos vemos metidos en una canal que cada vez era mas empinada y donde llegamos a un punto, que estábamos usando mucho mas las manos que los pies, vamos, que parecía cualquier escalada de III+, con una caída de mas de 300 metros de ladera vertical y muy resbaladiza, y donde un fallo, pues..... tras una parada obligada para pensar y replantear la situación, nos dimos cuenta que aunque imponía respeto, la mejor opción era seguir subiendo, ya que bajar por allí sería un "suicidio" aunque siempre podríamos usar cuerdas e ir de árbol a árbol rapelando.
Lo que nos quedaba de subida, se presentaba aún mas vertical que lo anterior, con lo que decidimos usar la cuerda para al menos uno subir como pudiese, claro sin poder asegurarse y cuerda estática.... y fijarla en algún árbol y asi los otros dos, usarla para subir con bloqueadores. Dos largos de casi 70 metros de mucha tensión o como siempre digo, buena fibrilada, escalando sobre tapínes, raízes salvadoras y tramos de bloques y roca muy suelta nos llevan a la cabecera de una canal donde como aquí dicen, el desventíu era tal, que hacía que te desviases al lado contrario, menudo ambiente y caída...
Al parecer y tras después ver fotos echas desde en frente antes de hacer la actividad, nos encontrábamos en una canal de las paredes del Mesorio, donde íbamos progresando por una especie de arista rota, con una canal ya completamente vertical a nuestra izquierda y un vacío a nuestra derecha. Sin duda los últimos metros antes de llegar a una zona ya mas sencilla, fueron de mucha tensión. Seguramente los tres, recordaremos ese árbol colgado al vacío jejeje.
Tras llegar a una zona ya menos vertical, casi practicable sin tener que apoyar las manos para poder ascender, recogemos la cuerda y con ya muy pocos minutos de luz, subimos todo lo rápido que el terreno nos dejaba, para intentar llegar a algún claro o alto que nos dejase ver donde estábamos. Sin saber claro el como y fruto de la mas grande de las suertes, llegamos a una dolina desde donde podíamos ver la Colla Guaranga y ubicar nuestra posición. Si digo suerte, es porque allí comenzaba un camino ancho y muy marcado, el cual sale en los mapas y que tras 30 minutos de paseo casi llano, nos deja en la pista a escasos kilómetros de la Colla Guaranga tras cruzar la riega que baja de la colla (riega Sangrera) y la zona conocida como Les Peruyales. Al fin estábamos en un lugar "conocido" y con camino tras ya muchas horas de actividad. 
El regreso al coche, aunque no era precisamente corto, fué un paseo saboreando la actividad, y sin duda relajante ante la tensión generada por el ascenso de una canal, donde sin duda dimos todo lo que teníamos.

Aunque nos estuvimos informando a cerca del lugar y los nombres correspondientes de ambas canales, no hemos sacado nada en concreto, si alguien sabe algo, pues encantadísimos de recibir la información y corregir los nombres que ante la ignorancia y quizás inexistencia de los mismos, proponemos para las dos canales que cruzamos. La que descendimos la bautizamos como la "canal negra de brunetu", y por la que ascendimos y debido a nuestra vivencia allí, creo que el nombre de la "canal del tapín" le viene al pelo. Insisto, si ambas canales tienen nombre nos gustaría saberlo y por supuesto, hacer referencia al mismo.

En la foto superior, el Ñaceru, otro barranco que abrimos hace años..... otro lugar muy bonito e inolvidable, gracias a la propuesta claro de Ruben Calleja, muy buen conocedor de la zona.

1 comentario:

  1. Pedazo aventura en Ponga!!! Así son de duros los Calleja.. aún están flipando en Potes de la manera de palear nieve de los dos hermanos.. jeje

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