lunes, 12 de diciembre de 2016

Una pequeña muestra de los mundos perdidos de el Dobra. Una jornada de sedos y canales alucinantes!!



Por fin volvemos al monte a intentar una de esas rutas salvajes que encadenan sedos y pasos de pastores ya prácticamente perdidos. Cambiamos las presas de resina o roca, por terreno muy delicado, expuesto, argaña y hierba que sin duda hace posible no sin mucho respeto, poder recorrer y acceder a lugares inimaginables y escondidos a los ojos de "casi" todos. 

Solo pastores y "cuatro" locos que tienen una motivación a veces indescriptible, son capaces de ir e intentar este tipo de pasos o rutas. La vida del pastor nos sigue sorprendiendo y en especial, lo que eran capaces de hacer en sus labores cotidianas incluso de niños. Mucho respeto!! y que grandes eran.... y son.
Habitualmente salgo a hacer este tipo de rutas en el desfiladero del Cares, Casaño, Ponga e incluso alrededores de Cabrales. En esta ocasión, tengo el placer de poder visitar a lo grande el Dobra con uno de los pocos que lo conoce de verdá.... de verdá me refiero no solo al cauce del rio que también tuve la suerte de recorrer varias veces y que a veces parece que es en lo que se resume el Dobra, en un  espectacular cañón para la práctica del barranquismo, que lo es.....

Sin embargo como sucede en el Cares con su famosa ruta.... el Dobra es mucho mas que un gran cañón donde practicar barranquismo. Es un mundo perdido y salvaje. Es un lugar donde solo "cuatro" pueden orientarse y saber donde están situados a cada metro, a veces incluso ni eso. Es un mundo perdido de canales, sedos, playas, y muchos rincones donde los pastores han escrito una historia tan grande, que a veces cuesta creerse.
Junto con Diego, gran montañero Cabraliego pese a su juventud y que tiene inquietudes que pocos a su edad tienen, algo que sin duda lo hará grande... tuvimos el placer y suerte de ser guiados en una ruta alucinante por Alberto Tapia.

Gracias a su motivación e implicación con los pastores locales además de sus compañeros habituales de aventuras como Jesús W, Alberto conoce y ha descifrado casi todos los secretos del Dobra. Conoce la zona muy bien, y pese a que nunca sabremos todo lo que realmente hay y ya se ha perdido, le queda muy poco para haber recorrido los pasos y lugares mas extremos del Dobra.

Para Diego y para mi fué un gran premio ya que sin alguien con estos conocimientos, es casi imposible recorrer la historia que ahora contaré con exito, o sin darnos la vuelta o pasar la noche perdidos.
Salimos desde la collada de Amieva dirección a la "voz" del medio. Una "voz" es un lugar parecido a un collado, desde donde das vista a ambos lados de la montaña en cuestión de muy pocos metros, y puedes comunicarte casi por igual con una voz.

Alberto quería enseñarnos una ruta casi circular que sin duda es de las mas bonitas y espectaculares del Cañón, al menos a su parecer. De paso, quería intentar un paso que tan solo un pastor local habia echo una vez. El pastor en cuestión se llama Enri y es en el Dobra lo que el gran Bernardo sería en el Cares.

Según nos cuenta Alberto, Enri tiene pasos casi imposibles de repetir en el Dobra, rozando lo imposible. Enri de nuevo refleja la vida del pastor extremo, que incluso intentaban pasos o acceder a sitios por "hobbie". El paso o zona en cuestión se llamaba la "Jelguerosa" y si o si, al menos nos acercaríamos a intentarlo pese a que en caso de lograrlo, daríamos la vuelta por el propio paso para seguir la ruta inicial.
Tras una cómoda y rápida subida, llegamos a la "Voz" del Medio. Allí Alberto como en toda la ruta, nos explica y enseña un montón de lugares, y porque no proyectos. Desde la "voz" del medio la idea era bajar hacia "Pandarguarzo" usando el camino "normal", la "Muda". El camino de la Muda está bastante cerrado y en ocasiones es difícil de seguirlo. Alberto lo conoce muy bien y sin problemas llegamos a "Pandarguarzo" donde paramos a beber y comer algo.
En "Pandarguarzo" tenemos que ir en busca del Seu Cipriellu. Un corto y fácil destrepe nos deja en un covacho de conglomerado que tenemos que pasar para acceder a una zona donde no es muy facil encontrar el camino, y sin conocerlo seguro nos hace dar varias vueltas.
Llegamos al Seu Cipriellu, brutal. No muy complicado pero como siempre de andar con mucho cuidado. La vegetación es selvática y sin duda es lo mas incómodo de la ruta, sobre todo esos avellanos indestructibles.
Poco a poco vamos superando "obstáculos" hacia las Playas de Cipriellu. Un árbol sirve de referencia donde según cuenta Alberto, los pastores usaban sus raíces ahora inexistentes para bajar por el. Ahora no están y toca agarrase a la roca.
En busca de un sistema de canales que hay que cruzar, continuamos a media ladera donde se ven pequeños restos de camino, que quizás solo el instinto te hacer verlos. De nuevo sin conocer sería muy lioso encontrar el paso cómodo, hacia una arista con canales en ambos lados, que nos permiten bajar al rio sin problema alguno.
Llegamos al rio Dobra, que grandes recuerdos.... una breve parada para comer y al lio!
Desde el cauce del rio tocaba subir hacia la "juracada Macuera". De nuevo si no se conoce el lugar es muy complicado encontrar la entrada hacia la "Juracada". Desde el río y pese a que ahora la vegetación es baja, es difícil tomar buenas referencias, ya que está lleno de árboles y vegetación que esconden un mundo de canales y playas muy verticales.
Poco a poco vamos subiendo, y sin duda Alberto conoce como nadie la zona. Sin problema alguno ascendemos hasta divisar ya la Juracada, lugar espectacular!
Ascendemos entre hierba y pedrero hasta llegar a la Juracada, que lugar!
Desde la "Juracada" nos acercamos a una especie de mirador que Alberto nos quería enseñar. Se trata de  una pequeña repisa de hierba inclinada con vistas río arriba brutales, pero con cuidado porque la caída es importante.
Desde este pequeño mirador, paramos también a interpretar el lugar, y estudiar futuros proyectos de Alberto. Increíbles son las historias que nos cuenta de los antiguos pastores, cuesta creer por donde pasaban, incluso lugares o pasos que nadie ha podido hacer de nuevo, incluso para Enri.
Bajamos de nuevo al Juracau para poner rumbo al sedo del Canalón Verde. Para acceder a el hay que cruzar a media ladera una zona  herbosa muy vertical, Hay pequeños restos de camino o huella y no queda otra que agarrase bien a la hierba y argaña ya que de nuevo no te puedes caer.
Llegamos al seu del canalón Verde y de nuevo, brutal. Es un seu con mayúsculas y muy bien definido además de bonito. A mi fue de lo que mas me gustó del itinerario.
Comienza con unos escalones casi perfectos, para continuar con una trepada muy divertida y con muy buenos cantos de roca.
Superamos el seu, y estamos ya casi al pié de una "traviesa" o vira verde que da paso al objetivo y proyecto de Alberto, la "Jelguerosa". Antes, hay que subir una bloquera nada agradable pero con la motivación del posible intento, subimos como "tiros"
Llegamos a la vira y poco a poco vamos dando vista a nuestro siguiente objetivo, La Jelguerosa. La vira en algún punto es estrecha y ya con una caída considerable... pese a que se caminaba bien. Cruzamos los tres a la espera de quien intentaría el paso de la "Jelguerosa", en el caso de verlo factible.
El paso de la "Jelguerosa" sin duda, era un atajo importante y estratégico que te ahorra mucho tiempo en el caso de tener que volverte desde la zona del canalón verde, ahorrando muchísimo desnivel y horas. Quizás por eso Enri en su día lo hizo pese a que no lo volvió a hacer. Según le contó a nuestro compañero Alberto, le haría ilusión que alguien lo intentase, y allá nos fuimos "convencidos" por Alberto.
La "Jelguerosa"por lo tanto,  era un proyecto de Alberto. Mola ver a los compañeros motivados y sobre todo, motivados por cosas de este tipo donde nadie te ve, y la gloria queda siempre para uno, ya que a veces no lo puedes ni contar ya que pocos lo entenderían. Sin decirlo ni preguntar ya que era algo mas que evidente, Alberto toma la cabeza y entramos en la parte mas comprometida del día, no obligada ya que independientemente de la resolución, volveríamos por nuestros pasos al Juracau para continuar con el itinerario que desde un principio nos propuso Alberto.

El paso es un muro muy vertical que hay que cruzar en travesía de izquierda a derecha en busca de una canal muy vertical de laureles que parecía ya mas sencilla y tras la cual, acabarían las dificultades ya que se saldría  a terreno muy sencillo. Los laureles y vegetación aseguraban mentalmente el paso o vacío, pero no escondían la gran caída insalvable que teníamos a nuestros pies. Como es habitual, el fallo no era posible y había que ir con mucho tiento y seguridad.
Alberto toma la cabeza, y con mucha seguridad y clase hace el paso! brutal....

Tras Alberto voy yo. Cuando me doy cuenta, en escasos movimientos muy divertidos y expuestos estábamos juntos subiendo la canal de laureles agarrándolos como si fuesen estacas de hierro, o al menos yo. Pese a que Diego estaba sobradamente a la altura, decidimos que no pasase por si acaso y así, nos esperase a la vuelta ya que tendríamos que des trepar y volver a cruzar el paso.

Ya en la "cima" lo mejor fué ver la felicidad de un compañeru por lograr el paso y poco a poco, ir escribiendo nuevas páginas en su historia particular con el Dobra. Felicidades!!!!

Tocaba volver por donde vinimos y des trepar la canal para volver a hacer el paso en sentido contrario. En esta ocasión voy yo primero. Comienzo el paso, y en mitad  del mismo me rompe un buen y gran canto de la mano izquierda para quedar colgado de la otra a penas sujeta a una regleta pequeña... la cara de Diego era un poema, y la mía pues ni me lo imagino. Logro volver a agarrarme, y con el susto en el cuerpo paso ya sin problemas aunque con mucho respeto, al otro lado.

Alberto tras ver lo que me pasó en directo y justo debajo de mi, encuentra una zona un poco mas baja y algo menos"dificil" por donde cruzar algo mas seguro. Seguramente por aquí fué por donde Enri cruzó ya que era quizás mas evidente. Nosotros lo hicimos bastante mas difícil y expuesto, pero es lo que tienen estas cosas, y ye lo que hay!. Estas cosas definen a la perfección lo que es realmente la aventura.
Tras volver de la Jelguerosa y parar a analizar y disfrutar el momento, volvemos por el seu de la canal verde al Juracau para continuar el itinerario que Alberto nos diseñó.
Desde la Juracada, ascendemos hacia una gran "playa" donde se esconde una canal guapísima y estratégica para poder continuar por un terreno tan vertical como vertiginoso. Que cosas y pasos nos regala la naturaleza, y que ingenio y creatividad tuvieron antaño los pastores, Increíble!
El ascenso de la canal es tan vertical como divertido. De lo divertida que es se hace "facil" aunque como en casi toda la ruta, no te puedes caer.
Terminamos la canal y el ambiente es absolutamente brutal.
Imposible no parar cada 10 minutos para observar el lugar y recoger diferentes perspectivas de futuros proyectos. Estamos "Perdidos" en un mundo de canales y paredes verticales donde sólo hay una salida, y hay que navegar mucho y bien para encontrarla. Ibamos con un buen guía y un croquis como siempre al detalle del gran Jesus W.
Encaramos la última parte vertical del día con un ambiente indescriptible. Rampas de hierba muy verticales con un patio de alucinar. La hierba es nuestro medio de progresión y somos afortunados de encontrarla seca. Mucha suerte tuvimos con el tiempo y las condiciones, ya que zonas como estas serían un suicidio en caso de estar mojadas, pese a que los pastores las cruzaban en cualquier condición o estado.
Tras unos pasos verticales y expuestos, vamos superando a modo de "tapin tracción" un gran desnivel en muy poco tiempo pasando por la zona conocida como la "trana de los olmos". Poco a poco las dificultades acaban y se hace hasta raro poder ponerse de pié, y caminar.
Estamos arriba y ahí está la Peña Santa de Enol dando por acabado, un día lleno de emoción y adrenalina.
De vuelta al coche Alberto nos enseña la cabaña de Enri y nos cuenta alguna historia... me faltaba en mi colección personal, pero ya estoy yendo a la tienda a comprar el libro de Ballesteros del Dobra, ya que Alberto me ha descubierto un nuevo "campo" de juego, donde sin duda haremos intercambio de conocimientos con el Cares.
Que decir del dia, mejor imposible. Lo mejor como siempre la compañía, y mas cuando sales con gente donde no dejas de aprender a cada paso. Necesitaba una desconexión mental, y la tuve! Mil gracias!

Muchas gracias Alberto!! te debo una por el Cares, y a Diego por la compañía. En nada nos vemos en Tielve para acabar junto con Mikel la pedazo joya que estamos abriendo y peleando, dedicada a un amigu que desgraciadamente perdió su vida allí.

6 comentarios:

  1. Solo malabaristas de la peña podeis disfrutar de paisajes tan incribles. Suerte tenemos de que nos los mostreis

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    1. Nuchas gracias Monchu!! la verda que son una pasada de lugares....lo malo ye que pa hacer fotos estas en equilibrio en a penas un canto de roca o ladera de hierba muy empinada. Alberto nos enseño sin duda una joya del Dobra!!

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  2. Que pasada de llugares esconde'l Dobra. Munches gracies pol reportaxe!!

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    1. De nada! la verda que fue todo un lujo. El Dobra esconde muchos secretos, y presta ir a intentar descifralos... La cordillera aun esconde cientos de rincones donde solo unos pocos han estado.

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  3. Sencillamente espectacular Victor !!! Vaya suerte contar con el bueno de Alberto para bregar por el Dobra. A diferencia del Cares, ese terreno se le ve más selvático y complejo para la navegación. El trabajo de campo que se curraron para el libro Johny, Luis, Paco y el mismo es impagable !!!!

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    1. Pues cierto Carlinos! La verda que conocia el dobra por su curso, y la parte mas alta de angon...por la zona que noa metimos anduve muy poco, mas bien por sus zonas altas, y como incursion mas tecnica la verdad que fue un ruton!. Menudo fenomeno Alberto!! Ya le dije de ir un dia a treslloru... Asi que si te apetez te aviso! Y si podemos cuadramos un domingo.

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