viernes, 6 de enero de 2017

El Cellosu, Monte las muyeres, Traviesas de Lechadorio y Canal de Trea.


Estrenamos este 2017 con una de las aventuras o itinerarios mas peligrosos o delicados de la garganta del Cares, pese a que la guinda del pastel está aún por descifrar.

De nuevo nos juntamos Eduardo, Diego y Yo en el desfiladero del Cares. Muchas ideas y planes que dependerían primero de la suerte a la hora de encontrar los pasos, y después del estado mental para estar lo suficientemente concentrados y relajados para poder darlos con mucha fe y seguridad. Vamos, que para nada sería un día fácil y eso a veces motiva mas.
Continuando con el ritual de siempre, salimos de Poncebos. En esta ocasión el primer destino sería Culiembru. En Poncebos nos tropezamos a mi primu Iván Campillo que regresaba de dejar a su padre Tino en la senda de abaju. Charlamos un poco con el a cerca de pasos y zonas del Cares, las cuales el conoce a la perfección ya que allí le tocó y aún toca andar por los lugares mas extremos a las cabras.

Sin entretenernos mucho, salimos por la senda de abajo para subir a la senda del cares por el escaleru en busca como no de mi "tio" Tino. Sin duda Tino es el gran conocedor de la vertiente del Cares del macizo Occidental, y él ha recorrido infinidad de veces todos los pasos y zonas mas peligrosas con cabras a la espalda y en cualquier condición y época del año. Sin duda además de una grandísima y buena persona, uno de los mejores montañeros y porqué no, alpinistas que han pisado los Picos de Europa, como buen descendiente de la familia Campillo Martinez.

Decir, que Tino iba a ver unas cabras a la canal del Saigu. Teniendo en cuenta la salud de sus piernas, duele escuchar que ya no hay pastores en Picos o sin mas, que los pastores (en general) viven del cuentu... sólo alguien con la fortaleza de Tino seria capaz de estar allí en sus mismas circunstancias, otro ejemplo mas de la vida y de superación.
Despedimos a Tino. El se va a la canal del Saigu y nosotros a Culiembru. Una pena no tener que ir en su misma dirección, ya que si hay algo guapo en el monte, ye poder escuchar en primera persona y en el propio monte historias de gente como el. Historias y nombres que sin duda se perderán en cuanto él y alguno mas falte. 

Pronto llegamos a Culiembru e intentamos interpretar la zona que pretendíamos conocer tras los datos que Tino nos dio, y las escasas referencias que ya teníamos, para encontrar lo que sin duda es uno de los pasos mas guapos y delicados del Cares. Lo primero y mas importante era encontrar la entrada y después... "dios diría" que suerte tendríamos en el resto de los objetivos que teníamos, siempre al amparo de la suerte, humildad y como no, atrevimiento.
Brevemente explicaré que pretendíamos intentar. La idea era conocer un poco el monte las muyeres, para acceder así a las peligrosas"traviesas de lechadorio" y subir a Cabeza Llambria, para después bajar por la canal de Trea de nuevo al Cares y de ahí a Poncebos.

Al monte las muyeres, se puede acceder cómodamente por la zona conocida como el "Cerrosu". Sin embargo nosotros queríamos complicarlo un poco mas, y entrar por un delicado paso que desde años tenemos muchas ganas (Eduardo y yo), y ni recuerdo cuantas veces hablé con Tino a cerca de el, el "Celloso".

Tras el "Celloso", pasaríamos al valle "El Enguergo" para intentar pasar a la canal de Sollambrio por el desaparecido y peligroso paso de "el llambrio". En caso de conseguirlo, regresaríamos al Enguergo para en función de la hora, no olvidemos estamos en enero... subir a las "traviesas de Lechadorio" y Cabeza Llambria.
Tino nos habló del paso hacia la canal de Sollambrio, como algo extremadamente difícil y peligroso. Nos confesó que el había pasado varias veces sin la armadura y como no, sin cuerda. Así iríamos nosotros aunque el nos lo desaconsejó al 100%.

Está claro que no nos podemos igualar a estos magníficos escaladores. Nosotros podemos entrenar y disponer de buen calzado y ropa, pero nunca alcanzaremos su habilidad, ni tendremos el "gen" que esa gente tenía. Aún así lo intentaríamos, primero claro encontrar... y luego cruzar.
Vamos al lio!

Primer objetivo, encontrar el paso hacia el "Celloso" y valle el Enguergo. Desde Culiembro teníamos una idea aproximada de donde estaba la entrada. Aún así había que subir y buscarla.

Vueltas y vueltas por llambrias, pequeñas repisas, y alguna que otra escalada nos hizo perder muchísimo tiempo y arriesgar mas de lo necesario. Cerca de perder la paciencia y desistir, encontramos el paso en el último tiento que decidimos dar. Cosas de la vida, en el último momento encontramos la "puerta" hacia el valle el Enguergo y uno de los pasos mas guapos de todo el desfiladero, el "Celloso".
Con unas vistas excepcionales del desfiladero y toda la ladera del Pandu Culiembru, encontramos de nuevo otra obra de arte que pastores nos "han dejado", en este caso obra de Tino. Visionarios, ingenieros, alpinistas o sin mas, BUSCAVIDAS extremos encuentran y dibujan pasos alucinantes en montañas o paredes aparentemente imposibles de cruzar.

Por fin teníamos el paso del "Celloso" delante, tras muchos años de espera. Con una caída sin duda muy larga y claro está fatal, nuestro camino se convierte en una especie de repisa muy estrecha, larga y donde no puedes fallar. La roca es buena, hay hierba, pero está mojada. Muy despacio y con todos nuestros sentidos y atención en cada paso, disfrutamos de nuevo de otro sedo alucinante.
Aquí Tino hace unos años, colocó un cable asegurado a puentes de roca y barrenos de hierro clavados en la roca como si de pitones de escalada se tratase. El cable está claro que ayuda a la cabeza a pasar, pero aún así no es una línea de vida segura. Nosotros nos decantamos por la roca para progresar y asegurarnos, dejando el cable como última opción. De nuevo vamos como siempre, sin cuerda, arnés o sistema alguno de seguridad. Manos y pies son nuestra cadena de seguridad.
Como siempre digo, si pasar sin nada es complicado.... mas aún lo es equipando y colocando todas estas cosas, que lo hacían sin cuerda. De nuevo alucinamos!
Fue una pena encontrar dos chapas de escalada (spit). Por favor!, que nuestro ego o falta de humildad no estropee estos pasos o zonas, ante todo hay que tener respeto y si no se puede, pues no pasa nada.

Una cosa es equipar algo para que los pastores pasen con mas seguridad, a lo cual yo me presto voluntario.... y otra muy diferente es, equipar para como aficionados a la montaña, podamos pasar zonas que sin esos anclajes nuestra cabeza no nos deja. Eso forma parte de este "juego" y hay que respetar como la hacían antes. Por allí pasaban en corizas, con sol, lluvia, viento e incluso nieve. En el peor de los casos incluso con una cabra "a llombu".

Para mi estos pasos forman parte de un enorme patrimonio e historia, que generaciones nos han dejado. Si o si hay que respetarlos y conservarlos.
Tras finalizar la zona de cable y hierros, aún quedaba una pequeña y expuesta sorpresa.
Nunca una foto podrá mostrar la realidad de estos pasos, algo que por otro lado está bien ya que como todo, las sensaciones y vivencias hay que ganárselas. Como dicen los pastores, menudos desventíos!
Finalizamos el tramo "equipado", y  nos esperaba un paso "tonto" y muy expuesto. Unas zarzas y hierba húmeda nos complican por momentos un des trepe muy delicado, por la gran caída que teníamos a nuestros pies. De nuevo no hay opción al fallo, y de nuevo nuestra cabeza decidiría nuestra capacidad para superarlo.
Superamos el paso, y tras deleitarnos de nuevo con las vistas.... comenzamos a trepar por  terreno algo menos vertical, pero donde de nuevo hay que estar atento ya que seguimos por terreno expuesto donde no queda otra, que agarrarse a la hierba para poder progresar.
Poco a poco el terreno se va "tumbando" y por fin nos permite caminar. Un descanso para brazos y cabeza.
Las vistas de la senda y Culiembro son excepcionales.
Llegamos a un pequeño collado donde nos encontramos esta cueva justo antes de entrar al valle del Enguergo. A ver si veo a Tino y me entero del nombre de la cueva, si es que lo tiene.
Que decir de las vistas....
En frente teníamos el macizo central, y un mundo de canales y paredes. Allí también disfrutamos de alguna que otra aventura, y las que nos quedan....
Tras parar a comer y hacer fotos en la cueva, continuamos hacia el valle el Enguergo trepando una zona de roca muy bonita donde encontramos varias armaduras de piedra.
Entramos al valle el Enguergo. Tocaba mirar la hora y decidir que hacer. Nuestros planes eran muy ambiciosos y quizás no disponíamos de las horas suficientes de luz para poder intentarlos. Si a eso unimos la parada con Tino, lo que nos costó encontrar la entrada al "Celloso" y como no, todas las fotos que sacamos pues.... íbamos muy justos de hora y luz.
Tras valorar bien las situación y sin tampoco ver muy clara la entrada al paso del "el llambrio", decidimos invertir el poco tiempo de luz que nos quedaba para ir hacia el monte les muyeres y al menos llegar al Jorcáu el Olísu y ver así las traviesas de Lechadorio. Estaba claro que tocaba subir un fuerte desnivel sin descanso, y sobre terreno a veces muy incómodo. El Monte les Muyeres no regala nada....
Del Valle el Enguergu subimos a una colladina situada a algo mas de 900 mts de altitud. Justo aquí se une con la subida del "Cerroso" y pese a que se encuentran rastros de camino, se podría subir por cualquier lado. Desde la colladina, comienza la parte mas engorrosa por lo incómodo del camino, entre cotolla y avellanos bastante incómodos de cruzar. Sin duda el monte les muyeres no lo pone nada fácil.
Poco a poco vamos ganando metros sin a penas descanso. Tenemos pocas horas de luz, y sería una pena llegar al Jorcáu el Olísu de noche, o sin tiempo suficiente como para intentar las traviesas de Lechadorio, sin duda uno de los pasos de pastores mas expuestos de la garganta del Cares.
De lo malo, las vistas son espectaculares y hacen mas llevadera la subida.
Llegamos al Jorcáu el Olísu, y comienza el espectáculo de vistas. Pese a que el sol "molestaba" un poco para hacer alguna que otra foto, nos "hinchamos" a hacerlas, ya que sin duda las vistas lo merecen!.

Aquí una panorámica del central....
Otra del desfiladero y Cabrales....
Y como no, un momento de descanso para analizar y preparar la cabeza para lo que venía a continuación. Las traviesas de Lechadorio.
Comenzamos la que sin duda fue la parte clave y mas expuesta del día, las traviesas de Lechadorio.

Según nos contó Tino, por aquí pasaban incluso con nieve. Al parecer era zona de pastores Cabraliegos y  Onienses. Dichas traviesas cruzan hasta la zona conocida como "Las cuevas de Ariu", o bien se puede salir a cabeza Llambria por la horcada Verde.

Sin duda estas traviesas son un punto clave, para unir la zona de Ariu con el Monte les muyeres. Tras recorrerlas y ver en primera persona su exposición y compromiso, no me cabe duda de que eran muy importantes desde el punto de vista estratégico para los pastores que las recorrían, ya que sin duda te la juegas a cada metro.
Nada mas te asomas al comienzo de la traviesa, quieres pensar que es una broma y que realmente no hay que pasar por ahí.

Con tres partes claves bien diferenciadas por la verticalidad y exposición, hace que sea uno de los lugares "transitados" mas expuestos del desfiladero del Cares, y seguramente Picos de Europa.
La entrada es quizás una de las partes mas delicadas, ya que nos obliga a des trepar por terreno casi vertical. Creo que en sentido contrario es algo mas sencillo ya que lo harías de subida, lo cual es algo menos estresante para la cabeza, que descender con un gran precipicio, sobre pequeños cantos de roca y hierba que por desgracia estaba algo húmeda de la helada.
Tras la expuesta entrada, tenemos unos metros mas relajados, hasta encontrar otro paso muy delicado, aunque mucho mas corto. No se si sobre el terreno será verdad, o sin mas es fruto de la mente, pero a cada paso el precipicio parecía mayor.
Pena que la luz no era muy buena, ya que sin duda es un lugar impresionante para hacer grandes fotos.

Tras el segundo paso, viene una zona muy amplia y donde de nuevo caminas sin necesidad de usar las manos, aunque poco duró la alegría
Llegamos al tercer paso clave, el último. A mi me resulto mas difícil o raro que incluso la entrada. Hay que ir buscando muy bien la línea mas asequible, con un sube/baja continuo y donde quizás se alcance el punto de mayor vacío y estrés mental.

Realmente y sin que parezca exagerado, es mas vertical incluso que lo que las fotos reflejan.
Tras el tercer paso y con ya muy pocos minutos de luz, decidimos salir hacia la horcada verde, en vez de continuar hasta las cuevas de Ariu por terreno parecido al anterior, aunque quizás algo menos expuesto según nos comentó Tino.
De nuevo lo mejor fueron las vistas, brutales!
Para acceder a la horcada verde, hay dos maneras. O bien trepar por una zona de hierba que nos encontramos tras pasar el tercer paso hacia nuestra derecha, o bien disfrutar de un capricho de la naturaleza, y unos pocos metros mas adelante cruzar un arco de roca, con una trepada sencilla sobre roca.
Sin duda es surreal! de nuevo la naturaleza nos sorprende y deleita con pasos como este.
Llegamos a Cabeza Llanbria, y tocaba correr hacia Ariu para bajar la canal de Trea, ya de noche.... parece que está al lado pero los alrededores de la vega de Ariu sin duda, son duros y largos de recorrer.
Estamos en la vega de Ariu. Pese a que ya no tenemos luz para bajar la canal de Trea, fue imposible no parar a disfrutar y fotografiar los Picos en un atardecer brutal. 
Nada ejemplar para mi, busco en la mochila y me doy cuenta de que me quedó el frontal en casa. Tengo un frontal en cada mochila de monte. pero días atrás tocó trabajar en una cueva, y trastocó mi orden habitual. No quedó otra que utilizar la linterna del teléfono para bajar la canal de Trea, ya de noche.
Mas rápido de lo que pensábamos, estamos en el Cares. Pese al cansancio, sólo nos quedaba el paseo habitual hasta Poncebos.
No sabría como resumir el día o sin mas el itinerario.

Sin mas ha sido otra aventura alucinante en el Cares de principio a fin. Y sin duda la historia del pastoreo nos ha dado otra lección!. Ahora tenemos que visitar a Tino a que nos cuente nombres e historias de esta zona tan espectacular.

Pese a que el paso de el "Celloso" es comprometido, sin duda las traviesas de Lechadorio son extremadamente expuestas y delicadas. No aconsejaría a nadie ir a recorrerlas bajo la típica "responsabilidad" de aconsejar a alguien una actividad. No queda otra que escalar sin cuerda, con mucha seguridad y con caídas insalvables de cientos de metros con un vacío realmente estremecedor.

Insisto incluso las fotos no reflejan lo realmente vertical que es.

Estoy seguro de que volveré a recorrerlas!.

Ahora y pese a que esperamos salir al menos otro día.... toca volver a la roca y escalar! quien sabe nuevas vías.

6 comentarios:

  1. Cuanto mas leo y veo, mas supermanes me pareceis. Es incrible los sitios por donde pasais, y lo mejor que parais a hacer fotos

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    1. Muchas gracias, pero supermanes eran los pastores! Una pena la luz...ya que es un lugar donde te encuentras mil enucadres brutales! Un saludo y muchas gracias por seguir nuestras modestas aventuras!

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  2. Pues alguno va a querer ir solo x verlo aquí Victor..

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    1. Eso ya....cada uno es responsable y libre!. A mi.lo que me preocupa es que no metan seguros o hagan de estos caminos ferratas... La gente que lo intente y respete! Ya somos mayores pa saber onde nos podemos meter y onde no, y no sera por falta de informacion... Aqui creo he dejado claro lo que hay...y las fotos hablan por si solas... Nosotros asumimos el riesgo xq estabamos comodos y trankilos en el medio.

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  3. Brutal una vegada más...paezme increyible los sitios pelos que vos metéis. Un saludu

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    1. Pues imaginate los pastores que pasaban por ahí nevao y con cabras atadas... menudos fenómenos!! yo a veces ni me creo por onde pasaban, ya que menudu mieu! un saludu!!

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