De Bulnes a Cain "Por el amor de una mujer"...


Mientras entra un nuevo frente en la Cordillera Cantábrica, aprovecho la lluvia para sentarme e ir relatando actividades realizadas días atrás, que a veces se acumulan y resulta difícil sacar tiempo para publicarlas. Esto lleva mucho mas tiempo del que parece, y sobre todo cuesta sentarse delante de un ordenador.

En ésta ocasión le toca el turno a otra bonita salida en la zona del Cares, donde tuve el pacer de guiar a Mark, corredor profesional alemán del ultra trails, el cual me solicitó una ruta larga y bonita, para un día de "descanso" activo dentro de su plan de entrenamiento para la carrera mas próxima que está preparando.


En principio Mark quería hacer una ruta corriendo, a lo cual le dije que yo no podía ya que estaba cojo y no podía correr, pero si caminar rápido. Su cara era un poema y eso que no hablamos nada del porqué estaba cojo. Se supone yo soy guía y le habían dado buenas recomendaciones de mi.

Como siempre hay que adaptarse en la medida de lo posible a las necesidades del "cliente", le comenté que independientemente de la ruta a realizar, siempre que el camino fuese claro y seguro, podría correr pequeños tramos sin pérdida y yo, trataría de caminar lo más rápido posible para que no esperase mucho.


Muchas son las rutas que le podría proponer. Son tantas y tan bonitas que hace muy difícil cual escoger, con lo que tras pensar un par de días, decido proponerle el camino antiguo de Bulnes a Cain, claro está partiendo desde Poncebos y accediendo a Bulnes por la canal del Texu.

Desde Caín, volveríamos los 12 kilómetros de la senda del Cares.


Esta ruta sin duda ha sido un camino importantísimo antaño, quizás de los mas importantes dentro del desfiladero del Cares. Teniendo en cuenta el numero de personas que visitan los Picos durante el año, se podría decir que muy pocos han recorrido esta senda ancestral, que para mi sin duda, es de visita obligada para entre muchas otras cosas, entender un poco la vida e historia de estas montañas.

A veces pensamos que conocemos nuestras montañas! yo pienso que no tendremos suficiente con una sola vida para ello.


Hace algo mas de un año creo, tuve el placer de cenar por primera vez (no sería la única) con Guillermo Mañana, Elisa Villa, J. Wensell y Alberto Tapia. En dicha cena Guillermo me regaló un articulo que escribió allá por 1993 en la revista Torrecerredo, donde entre muchas otras cosas, describe un precioso fragmento a cerca del cortejo de dos pastores, mis abuelos paternos.

"Por el amor de una mujer".. Y es que por el amor de una mujer, un cainejo, al que todos los montañeros conocemos, hacía el recorrido Caín - Trescámara - Cuesta Duja - El Pasadizu la Riega - Horcado Turonero - Piedra Bellida - Amuesa - Bulnes. Cortejaba y volvía a Caín. 

Esta historia trata del cainejo Cirilo Sánchez Sadia y Leoncia Martínez Campillo de Bulnes. Tras este "alucinante" romance, estuvieron juntos alrededor de 70 años en feliz matrimonio.


Bueno, que me lío... vamos con la ruta que aunque en sentido inverso (Bulnes - Caín), sin duda hará esforzarnos y admirar a los auténticos héroes de la historia de nuestras montañas, como podríamos hablar de cualquier zona de montaña donde haya existido este modo de vida.

Salimos temprano desde Poncebos, y el primer objetivo sería acceder a Bulnes de arriba, conocido como el barrio "El castillo", por la canal del Texu. Mark decide empezar caminando conmigo pese a que le dije que éste tramo, era factible para correr por su cuenta. 


En mitad de la subida decide trotar un poco y tras indicarle donde me tenía que esperar, a mi me tocaba caminar lo mas rápido posible. Nos veríamos en la zona conocida como "el castillo", parte alta del pueblo de Bulnes.

Lógicamente Mark llegó antes que yo, aunque no mucho antes la verdad. Cuando miro el reloj nada mas encontrarme con el allí, en Bulnes de arriba, veo que subimos en 30 minutos.


Breve parada para beber y contarle algo del lugar. Mark empieza a "flipar" con el sitio y las vistas. 

Una mirada atrás, hacia el pueblo de Camarmeña y toda la canal del Texu que subimos.


En todo momento Mark es receptivo a que le cuente historias del lugar. Así que entre lo mucho que me gusta y que cuando tengo el día no callo ni debajo del agua pues... aproveché a que alguien que visite esta zona, se vuelva a casa con un poquito de nuestra historia y cultura, que no todo es el queso, la sidra, la senda del cares o Lagos de Covadonga entre otros.

¿Llegará el día que nos demos cuenta de ésto?...


Seguimos en ruta y le muestro nuestro siguiente objetivo, la canal de Amuesa. 

Pese a que Mark intentó trotar algo, iba creo tan entretenido que prefirió caminar conmigo pese a que le comenté que éste (Subida de la canal de Amuesa), sería el último tramo a excepción de la vuelta por la senda del Cares, donde podría correr por su cuenta.

Como no, aproveche para contarle un poco la vida de mi abuela y las tantas veces que habrá subido de niña ésta canal. También aproveché, a enseñarle diferentes sedos tanto en la Peña el Tornu como en Peña Main. 

Decir que no se creía que existiesen los caminos que le estaba indicando...


Poco a poco ascendimos la siempre "pesada" canal de Amuesa y en poco menos de una hora desde Bulnes, estamos en la majada de Amuesa tras parada previa en la Fuente antes de coronar el Collau altu de la Canal de Amuesa.


La llegada  a Amuesa fue muy bonita ya que nada mas dar vista a la parte occidental del desfiladero del Cares, Mark volvió a alucinar con las vistas. Unas fotos, y seguimos ahora hacia el Collado Cerredo, para entrar así en la Canal de Piedra Bellida.

En nuestro camino desde el collau altu de la canal de Amuesa, cruzaremos el "Sellón del Llagu" y la "Vega la Varera" hacia "Salines", y disfrutar de un precioso camino entre las "Cuestas de Salines" y el "hayedu de Montellué" en dirección al Collado Cerredo.


Desde Amuesa tenemos una vista inmejorable de Cabezo Llerosos y toda la canal del Saigu y sus diferentes sedos y ramificaciones. Allí le explico un poco las diferentes actividades que hicimos, siempre claro siguiendo los pasos de los pastores, y de nuevo flipó...


Camino del Collado Cerredo nos encontramos algún que otro nevero, que resultó entretenido cruzar ya que la nieve estaba muy dura. 

Un vistazo atrás hacia la sierra del Cuera y el valle Cabraliego. 


El tramo de camino que va por encima de Montellué hacia el Collado Cerredo, bueno sale algo mas bajo que éste, es precioso. Vistas de nuevo impresionantes donde ya cobrará protagonismo la bonita Cabeza Llambria.

No me pude resistir, y le exliqué la historia de las "Traviesas de Lechadorio"... sin comentarios!


Una parada para asomarnos y fotografiar con detalle las canales de Cerezales, Sollambrio y valle L´ Enguergo.


Estamos en la entrada a la canal de Piedra Bellida, un poco mas bajos que el Collado Cerredo, y le explico a Mark por donde tenemos que bajar. Mark me mira con cara rara ya que no ve camino alguno. Le explico un poco por donde va el camino y que Picos es así... creo que empezó a desconfiar un poco!

Aquí le cuento como las hermanas Martinez, en especial creo que era Presente, bajaba vacas por esta zona, claro que antes el camino estaba incluso armando. Mark me mira y me dice que no se lo cree, que el terreno es muy malo e incluso ve arriesgado bajar a pie. 


Para rematar y ya que la vista de la majada de Ostón es perfecta, le cuento que desde la majada de Montellué que anteriormente le enseñé, bajaban la Canal de Piedra Bellida con vacas para luego ir hacia Ostón. Ovejas y cabras pasaban por los Agudos y luego bajaban la canal de los Medianos. 

De nuevo sin comentarios...


La bajada de Piedra Bellida fué muy entretenida para Mark, ya que no estaba acostumbrado a este terreno y quizás la falta de confianza hizo que gastase mas energía de la cuenta. También los neveros pusieron su punto de emoción, es decir, tocó "trabajar" algo y tallar escalones en una nieve que estaba como el "hormigón".

Tras una bajada lenta y tediosa, damos vista al Pandu Culiembru y metros mas arriba y a la izquierda, nuestros desvío hacia el Horcado Turonero. La panorámica de la majada de Ostón desde aquí, es brutal.


Fin del descenso de Piedra Bellida y nos desviamos hacia el Horcado Turonero. Allí pararíamos a comer algo y le explicaría a Mark sobre el mapa donde estamos y las diferentes opciones o planes "b" en el caso de cansancio y no poder continuar con la ruta inicial.

La idea era completar la ruta, pero tanto la seguridad como necesidades del cliente, son prioritarias ante cualquier cosa. A Mark no le había resultado nada cómodo el camino de la Canal de Piedra Bellida, y siendo realistas, aun quedaban ciertos tramos de "camino de cabras".


Las vistas desde el Horcado Turonero son brutales. Para mi la mejor, la peculiar Canal de los Medianos.

En a penas 15 minutos de descanso para comer y beber algo, decidimos seguir con el plan establecido y poner rumbo ahora hacia Cuesta Duja. 


Tras el Horcado Turonero, tenemos que bajar por un camino muy bonito pero algo delicado y vertical, hacia la Canal de Ria.


En nuestro descenso hacia la Canal de Ria cruzaremos la zona conocida como el "Ganso", donde hay una fuente, ésta muy difícil de encontrar. Tras el Ganso cruzaremos la ladera conocida como el "Robledal" y llegar así al punto donde podremos ir hacia la "Horcada Ventaniella" o La Canal de Ria. Nosotros claro iríamos hacia "Ria"


Decir y apuntar que, el punto donde se cruza la canal de Ria es conocido por los locales como "El Pasadizu la Riega", mientras que a la canal de Ria en esa zona la llaman, "La Riega el Pasadizu".


Tras cruzar la Canal de Ria o "Riega el Pasadizu" por "El Pasadizu la Riega" tocará ascender el monte "Cuebre" hacia la conocida como "horcadina Cuebre", y de ahí hacia el "Colladin de las Mueldas" entrando ya en Cuesta Duja.

El monte Cuebre es un precioso hayedo que sin duda merece la pena visitar...


Desde la subida por el monte Cuebre, tenemos unas vistas fabulosas del Collado Cerredo donde horas atrás habíamos estado, y un sin fin de paredes y rincones espectaculares.


Salimos de la "Horcadina Cuebre" y ahora toca parada y descanso en una zona que se conoce como el "Colladín del descanso" pero que los Cainejos conocen como "Collaín de las Mueldas".


Las vistas son de nuevo preciosas y una característica para identificar este "Colladín", es el suelo rocoso, precioso!


Tras unas fotos y explicaciones desde el "Collaín de las Mueldas", el siguiente objetivo será el camino "barrenao" que da acceso al descenso del "Robledal".

Con un camino bonito y muy pisado, cruzamos y descendemos la zona conocida como "El Pardo de Cuesta Duja", el cual comprende  una bonita y marcada collada situada junto al Canto Recidroño, que da acceso al camino barrenado, que allá por 1940 un  Cainejo llamado Leoncio fabricó y que "sustituiría" al paso del "Madero del Pavo", como mejor acceso a Cuesta Duja desde Caín.


Una vista de Cuesta Duja...


La Collada y el Canto Recidroño...


Estamos en el camino "barrenado" y Mark no se cree que, un paisano allá por 1940 hiciese este tallado "a mano...". Esta zona se conoce como el "Pardo de Cuesta Duja".

Esto se llama necesidad...


A mi me sigue alucinando este tramo...


Descendemos con cuidado el "barrenao" y"Pardo de Cuesta Duja". Ahora toca un largo y vertical descenso por el Robledal, hasta la canal de Trescamara.


Por desgracia, al poco de iniciar el descenso del Robledal, mi cámara se queda sin batería, así que no pude hacer ninguna foto mas. Asó que toca tirar de archivo para ubicarse un poco.


Una vez en la canal de Trescámara y en el cruce de caminos de la Tránvia y la Tarugada, decidimos seguir el camino que Cirilo Sánchez hacía y dirigrinos a la Cueva de Cámara por la Tarugada.


El ascenso hacia la cueva de Cámara por la Tarugada está algo cerrado de cotoya y es un tanto incómodo.


Desde la Cueva de Cámara y su traviesa, "la traviesa de Cámara", bajaremos por una especie de canal corta y estrecha hacia el paso conocido como el "Puntedo" realizado a golpe de barreno. 

Decir que hay otra opción un poco mas alta que yo habitualmente uso mas que el "puntedo".


Tras el "Puntedo" el siguiente objetivo será la Riega Casielles, que alcanzaremos cruzando bonitos armados de piedra en un descenso muy bonito.


En Casielles, tenemos dos opciones para acceder a Caín sin pisar la senda del Cares. 


O por el Sedo Mabro, o por el Canto. A mi personalmente me gusta mas el Canto, tanto por las armaduras de piedra que nos encontramos, como por el recorrido. Así que fue la opción elegida.


Llegamos a Caín y Mark no se lo cree! mira su reloj, tiempos y desniveles y... no se cree que alguien por amor, usase este camino para cortejar con su pareja.  

Estaba claro que antes eran de otra pasta, condición física y tiempos!. 



Las comparaciones son odiosas pero... nos podríamos hacer a la idea. Esta foto de mi abuelo, con su habitual vestimenta y "pintas" (así andaban todos los pastores de la época) se las enseñe a Mark y no daba crédito. 


Ahora necesitamos mucho entrenamiento, cuidados y muy buen material, ligero y resistente, para hacer muchas de las actividades que hacemos, muchas de ellas bajo la motivación de conseguir un buen tiempo o récord...

Para finalizar el día y sin parar en Caín, volvimos muy rápido por la senda del Cares a Poncebos, a donde llegamos aún con luz.


Mark de nuevo mira su reloj y siempre aproximadamente, le salen 43 kilómetros, subiendo 2000 metros y bajando otros cantos siempre claro acumulados...

Un placer tropezarme con gente tan maja y agradable como Mark, que le deseo lo mejor como deportista de las carreras de montaña, donde no hay que dejar de valorar el esfuerzo y entrenamiento que se realiza.


Eso si, sigo diciendo que será difícil superar los tiempos que antaño realizaban los pastores en sus labores cotidianas y de supervivencia, con unos medios tan precarios, como que andaban descalzos por la caliza tan cortante de Picos, y que decir de las zonas de vegetación...

Por supuesto, muchísimas gracias a Guillermo Mañana por tan precioso regalo y escrito!.

Como conclusión, "por el amor de una muyer" un Cainejo recorria este camino de ida y vuelta, ojo!! Intentaré calcular el desnivel acumulado y distancias. Gracias a este amor, puedo escribir estas líneas y disfrutar de la montaña.

En la última foto del post, sale mi pariente Huberto en Caín de arriba. Al fondo y en la esquina superior izquierda, podemos ver parte del recorrido, con Cuesta Duja y el Collado Cerredo muy claros. Estar allí, ver eso y contando con lo que quedaría aún hacia Bulnes, es impresionante imaginarse tal amor o motivación para decidir plantarse allí.

Ojala mi guelu viviese, para saber cuantas veces lo hizo, que seguramente se cuentan con varias decenas.

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