Entre Moeño y Arzón por el sedo Espinas, Canalón del Salibar y el Sedo Mostajo.

Nuevo frente en la Cordillera Cantábrica tan inestable como imprevisible. Pocas son las opciones que el tiempo nos dio este pasado fin de semana  para ir poco a poco realizando actividades que tienes pendientes, principalmente escaladas invernales.

Llamo a Alberto Tapia y Eduardo Díaz para ver si les apetece hacer una salida en el Cares. Eduardo no puede mientras Alberto si, con lo que independientemente de la meteo que parecía no muy mala y el destino final, iríamos a pasar un buen día al Cares.

Muchos son aun los planes y proyectos que tengo en el Cares. Este desfiladero es interminable y cada vez que hablas con un local, aparece un camino, sedo o zona nueva que aun no has estado y que a penas se conoce a un mundo ajeno al mas antiguo pastoreo del desfiladero.


En esta ocasión nos acercamos a Cain en coche, ya que las zonas que quería mirar estaban en su alrededor, y ya que casi siempre entro desde Poncebos donde para llegar y volver de la cada zona, toca caminar toda la senda del Cares. Hoy al menos descansaríamos algo mas las piernas gracias al coche.

La mañana se presentaba muy fría. Tras llegar al Valle de Valdeón, el tiempo era algo peor de la previsión que daban y amenazaba con cualquier cosa. Sol, viento, lluvia e incluso nieve.


El plan inicial sin ser muy ambicioso, no era excesivamente largo, o mejor dicho, tan largo como habitualmente es cuando me junto con Alberto. Últimamente nos metemos unas buenas palizas juntos por el monte.

La idea era comenzar con un bonito y no muy difícil sedo que comunica las canales de Moeño y Arzón, el Sedo Espinas. De ésta manera realizaríamos una bonita circular donde Alberto aún no conocía la canal de Arzón. Por otro lado y descendiendo ésta última, visitaríamos también el sedo Mostajo.

Comenzaré a describir ésta primera parte del día. Para ubicarnos un poco  y reconocer zonas de las que iré hablando, pongo un croquis aproximado de ambas canales y zonas que hemos visitado. Insisto siempre aproximado!!


En la foto anterior no se ve por culpa de la perspectiva de la foto, tanto el recorrido del Sedo Espinas como el del Canalón del Salibar. No suelo marcar ni hacer reseñas de estos recorridos para no dar pié a que la gente lo intente. recordar siempre que son recorridos de ALTISIMO PELIGRO, donde un mínimo fallo en la interpretación del camino, podría ser fatal.

Una vez aclarado ésto, vamos al lío!

Salimos hacia la Canal de Moeño donde la lluvia parecía cobrar mas protagonismo que el sol. Según las diferentes previsiones que miré, el día iría despejando predominando el sol, que se suponía aparecería en una hora. 


Por el camino "normal" que sube hacia la canal de Moeño, cruzamos primero el Arnao y luego la Camba.


Tras llegar a la parte final de la Camba y donde el camino baja hacia la riega  que forma la Canal de Moeño, nosotros seguimos un camino ascendente que sale hacia la izquierda, bastante pisado y que va muy cerca de los grandes paredones rocosos que separa las canales de Moeño y Arzón.

Tras una zona de bloques y cotoyas algo incomodas, ascendemos una fuerte pendiente para dar vista a una de las principales referencias para ir hacia el sedo Espinas.


Esta referencia no es otra que un techo o visera muy característico. Metros mas arriba y a la izquierda, aparecen unas "butreras" que también orientan en la ubicación de la entrada al sedo Espinas.

En la foto he marcado mas o menos el comienzo del sedo Espinas y el recorrido inicial del Canalón del Salibar. Ambos empiezan desde un mismo punto, pero con direcciones y dificultades completamente opuestas.

La razón de marcarlos no es otra, de avisar a aquel que por voluntad propia decida intentar el Sedo Espinas, no se meta bajo ningún concepto al Canalón del Salibar. Ojalá hubiésemos tenido esta foto Alberto y yo, por lo que a continuación voy a relatar.


Un vistazo hacia atrás y pese a que el día no acababa de despejar, las vistas siempre son impresionantes.

De entre todo lo que se puede ver por debajo de las zonas de El Cabido y Las Quemadas, destaca el gran tajo o canalón que forma uno de los barrancos mas bonitos de Picos, Prohibido claro y que esta dividido en dos partes.

La parte superior que habitualmente está seca, se conoce como el "Traslarial". La parte inferior ya con agua se conoce como la "Voluga de Puentepiedra".


Por la izquierda del marcado techo o visera, se aprecia la entrada a un sedo de roca muy pisado y evidente. Guardamos los bastones, empezamos a trepar y por lo tanto a disfrutar como enanos.


En un recorrido zigzagueante, seguimos en todo momento la roca pisada y mas evidente.

Pese a que no hay mucha información de éste recorrido en internet, de lo poco que había leído es que había que ir hacía las "butreras". Sin embargo nosotros siguiendo el camino pisado no pasamos por ellas, sino que el camino parece ir mas cerca del cortado que de la pared.

Si se va por las "butreras", vas mas protegido del cortado aunque hay que dar un rodeo mas largo.


Últimos metros de trepada y estamos cerca ya de lo que parecía ser la entrada al Sedo Espinas.



Llegamos a una especie de grada o traviesa donde el camino remata contra una gran pared vertical de roca y hierba.

Sin buscar mucho ya que parecía lo mas evidente y el camino que seguíamos parecía "llevarte" a él, vemos a nuestra derecha un gran canalón que aparentemente se veía factible para subir.

Lo malo de saber y haber sufrido en carnes lo que eran capaces de hacer los pastores de antaño, es que por muy difícil o vertical que veas un lugar, perfectamente crees que por ahí subían . Esto a veces crea tal confusión, que o bien te metes en una zona sin salida o sin querer, descubres otro paso a penas conocido.

Entrada al Canalon del Salibar

Quizás lo vimos tan evidente que cometimos el error de no mirar otras opciones, aunque pocas mas había la verdad. La vida es así y por otro lado, es la parte bonita de esto, ya que si siguiésemos un track o gps, pues perdería al menos para mi, todo el encanto de descubrir y explorar lugares y caminos como éste a nivel claro personal.

Comenzamos a trepar por una especie de canal estrecha y completamente vertical donde parecía verse la roca pisada. Ver la roca pisada no te aclara si es de animales de dos o cuatro patas, con lo que con mucho tiento, sería cuestión de dar pasos que viésemos factibles de bajar en el caso de que fuésemos mal y no tuviese salida.

Tras un primer tramo muy difícil llego a un bloque que forma una repisa inclinada de hierba y "descanso" como puedo, ya que a penas puedes soltar las manos. Cantos de roca romos y hierba quemada que no resistía un tirón, son nuestras presas para las manos mientras los pies los apoyas en zonas muy resbaladizas.

Poco a poco sube Alberto y empezamos a tener nuestras dudas de si iríamos por el buen camino, teniendo en cuenta que el Sedo Espinas era no muy difícil.


Continuamos subiendo con pasos ya muy expuestos, una gran caída y mucho mucho frío que dificultaba los agarres. Incluso empezó a nevar  y salió un fuerte viento que impedía la comunicación entre nosotros y que por momentos, te tiraba.

Manteniendo una distancia de seguridad logro llegar a una especie de Arista donde tuve que parar, agarrarme a la peña y respirar, ya que el viento sin exagerar, te tiraba con fuertes golpes secos.

Alberto por debajo y en la misma situación me dice que tenemos que bajar, que esto era muy arriesgado e imposible de que fuese el sedo Espinas. Que razón tenía!

El fuerte viento impedía una comunicación clara mientras yo trato de decirle a Alberto que donde estoy ya es muy fácil y que hay una salida ya sencilla hacia una gran traviesa, que parece tener salida arriba ya muy fácil. Era solo cuestión de hacer una pequeña travesía ya caminando por una estrecha traviesa y sacar los bastones para salir a cima.


Alberto insiste y lógicamente es una decisión de dos. Yo intento decirle que suba y lo vea, pero sería el lugar, el viento o el frío, que decido bajar hacia donde estaba el y hablarlo.

Tras estar allí, meditarlo y pese a que no sería nada fácil, decidimos intentar bajar para así buscar la entrada correcta al Sedo Espinas. Pese a que estábamos ya en la salida a la Traviesa Rejuelle, claro en aquel momento no lo sabíamos, decidimos bajar pensando que aquello se podría poner  peor.

Poco a poco vamos des trepando con las manos engarrotadas del frio. Ni la roca ni la hierba te daban ninguna seguridad, ya que estaba tan quemada que rompía, ademas claro de mojada. Tocaba ir muy tranquilos, sin meter mucho peso a los pies y acariciando las presas sin apretarlas mucho. Ah! y claro está respirar y mantener la calma.

Vamos progresando y logramos llegar a un pequeño descanso, encima de un bloque muy característico.


Por debajo del bloque tan solo nos quedan 20 metros verticales para llegar al punto de inicio. Al frente y detrás, podemos ver otra canal que pese a verse vertical (la perspectiva engañaba claro) y que parecía ser la entrada correcta al Sedo Espinas ya que poco mas había.

No sabría definir la dificultad la verdad, de la trepada y des trepada clave. ¿Sería V+? yo diría que algo mas.... Poco a poco, sufriendo y con mucha tensión, logramos des trepar y respirar.

Con los dedos entumecidos, tuvimos que "escarbar" entre el barro y hierba para buscar agarres en la roca. Pasos mas parecidos a un diedro de 6a de tapia, que de un camino o sedo. No había posibilidad al error, ya que debajo teníamos una gran "escupidera" al vacío. ¿Porque digo todo esto? pues porque por aquí algún pastor subió detrás de cabras, como Toño Cuevas nos confirmó en Cain. eso si, nadie lo bajó..., sin duda mucho mas expuesto y peligroso.


Tras respirar y descargar toda la tensión acumulada, dedicamos 5 minutos a la reflexión y decidir que hacer. Estaba claro estábamos en el punto exacto donde el Sedo Espinas comenzaba y éste no era difícil. Con lo que al menos trataríamos de buscar su entrada y ya dependiendo del tiempo que seguía frío y muy desapacible, ver que hacer.

Cosas de la vida y pese a que a primera vista parecía mas difícil o vertical, damos con la entrada del Sedo Espinas. Una pequeña Canal a nuestra izquierda que dese lejos parecía infranqueable y completamente vertical, engaña su apariencia una vez te acercas.

Había huella y marcas en la roca de haber pasado por allí, así que sin pensarlo mucho iniciamos su corto y bonito ascenso.


Digo corto y bonito ascenso porque la parte del sedo como tal son a penas 20 metros. El resto es camino franco donde ya por fin pudimos sacar los bastones.

Estamos cerca de llegar a la cumbre donde iríamos hacia la "traviesa Espinas". Un vistazo atrás y podemos ver la salida del Canalón del Salibar, justo en la Traviesa Rejuelle donde estuvimos hacía unos crueles y tensos minutos atrás.

Desde aquí se aprecia el punto exacto donde llegué. Allí se ve la ya sencilla traviesa que conecta con la amplia y llana traviesa Rejuelle. Un error no haber continuado hacia allí y evitado tal expuesto des trepe. Pero esto es así! por ello reitero, cuidado con meterse en estos terrenos.


En principio y salvo sorpresa, el siguiente objetivo sería bajar la Canal de Arzón por el sedo Mostajo.

Desde nuestra posición tendríamos dos opciones. O ir a la Collada de Arzón, o bien pasar directamente por la "Traviesa Espines" hacia una especie de hombro situado en la parte izquierda de la canal según miramos hacia abajo, conocido como "Las Lluéngaras".


Descendemos ahora las Lluéngaras en busca del sedo Mostajo y evitar así descender de manera integral, la siempre resbaladiza canal de Arzón.

En especial en ésta época y tras las nevadas y el frío, este tipo de terrenos se vuelven peligrosos ya que la hierba está quemada, seca y es muy resbaladiza. Por otro lado, ni sirve de agarre ya que rompe con facilidad.


Realmente de las Lluéngaras te podrías bajar por varios sitios hacia la canal de Arzón sin mucha dificultad. Es importante destacar, que el Sedo Mostajo es bastante evidente y sencillo de ubicar si subimos la canal. Si la bajamos sin nunca haber estado allí, es pura "lotería".


Para esta ocasión decidí probar un nuevo pantalón de la marca Joluvi, el modelo "Aosta Antracita".

Pantalón con tejido Bielástico fabricado con tecnología "Elastic multidirecional Rip - Stop".
Pantalón muy cómodo que gracias a su elasticidad, te permite moverte por terrenos escarpados donde haya que trepar o escalar, gracias a la excelente movilidad de las piernas.

Por otro lado, ademas de una muy buena transpiración, es muy resistente a la abrasión, algo que pude comprobar éste día. Honestamente, excelentes para Picos de Europa y de lo mejorcito que probé!


Bueno, seguimos relatando un poco el día. Tras bajar el Sedo Mostajo llegamos al Cdo la Derrota. Desde aquí entraremos en una zona de pedrero conocida creo como la "Calzadera".

Estamos ya acabando la Canal de Arzón. Mirada atrás y podemos apreciar muy bien la zona conocida como las Lluéngaras, y mas o menos el trazado del Sedo Mostajo. Debajo el Cdo la Derrota, y nuestra posición sería la Calzadera.


Metros mas abajo y ya con el pueblo de Caín de fondo, tenemos  la Traviesa el Jorniello. Al fondo y a la derecha un collado muy marcado que sirve de entrada a la Canal de Osil. A su izquierda y algo mas bajo, el sedo que baja directamente a Caín, hacia la zona del Telledo.

En el lado izquierdo, quedaría el barranco que forma el final de la Canal de Arzón. Destacar, que toda esta canal se segaba, algo lógico teniendo en cuenta los buenos pastos que suele tener y la escasez de éstos en Caín antaño.

Según me contaron hace años, bajaban la hierba tirándola barranco abajo en "fardos", debido a lo incómodo que es el camino que baja hacia Caín, algo que sufrí en carnes hace unos años mientras porteábamos material para abrir allí una vía.


Dicha vía de escalada se llama "Hospitalidad Caineja" que aún espera repetición.

En la foto de abajo se puede ver el gran paredón por donde discurre, y por donde espero volver a abrir una línea a su derecha que dejé "medio" preparada... pero eso espero será otra historia.

Como no, le enseñé a Alberto el trazado y un poco su historia...


Tras pasar la Traviesa el Jorniellu bajamos hacia el camino directo a Caín, dejando la entrada de la Canal de Osil a la derecha.

Camino precioso ya muy marcado entre zonas de roca y hierba. Un sedo precioso y sencillo, dentro claro de lo que es un sedo.


Un vistazo hacia la presa y gran estrechamiento del Cares.


Pese a que el día no acababa de despejar, pudimos ver la Juracada Cuvicente entre otras zonas...

Como pura enfermedad, no dejaba de ver líneas de nieve y posibles corredores... pero que lejos está! aunque un día habrá que ir...


Llegamos a Caín y como no, tocó ronda de vista familiar...

Tras ver que el tiempo amenazaba con seguir igual, decidimos finalizar la jornada y dejar la siguiente parte para otro día, ya que el día seguía desapacible y en dicha parte, tocaría trepar por zonas delicadas.

En Caín solo nos quedaba disfrutar de la hospitalidad Caineja e ir de bar en bar visitando parientes y exprimiendo su conocimiento para que nos explicasen un poco donde nos habíamos metido, nombres e historias...

Odulio, uno de los mas grandes pastores Cainejos.

Gracias a Toño Cuevas que estaba con mi primu Victor, sabemos algo de la historia del Canalón del Salibar, información que luego contrasté y amplié con un Cainejo afincado en Cangas como es el gran Odulio, sin duda la persona viva que mejor conoce Moeño, Arzón y Dobresengos. Por allí se crió descalzo...

El Canalón del Salibar es un lugar muy peligroso y que debemos de evitar visitar. Allí según nos contaban, se metían los Cainejos detrás de las cabras sin tener mas remedio que salir hacia la traviesa Rejuelle, mas o menos por el recorrido que nosotros hicimos.

El recorrido que no reseñare, no va integramente por la canal. Hay que ir haciendo zetas entre viras y pequeñas traviesas en el lado derecho del Canalon.

Tanto Toño como Odulio destacan que es un lugar peligrosísimo y que a nadie se le perdió ahora nada allí. Por otro lado, el Sedo Espinas es un bonito y no difícil recorrido siempre y cuando, sigamos correctamente el camino.

Otro dato importante como bien me recalco Odulio, antes habia "camino" mas pisado y claro.

Nosotros sufrimos uno de los grandes riesgos a los que te expones, cuando sales a explorar zonas como estas. Zonas donde podemos ver "mil rastros o caminos", generalmente de cabras que te pueden llevar a una dificil situacion. De casualidad, pues "descubrimos" otro paso o sedo completamete desconocido ni reseñado.

Es muy importante ser conscientes de nuestros límites y capacidad. Saber darse la vuelta, y sobre todo valorar si merece la pena correr tal riesgo voluntario.

Por lo tanto y como siempre advierto, este itinerario (Canalón del salibar) es totalmente desaconsejado. Solo ápto para aquellos que estén de moverse por terrenos de este tipo, escalar sin seguridad con grandes caidas y sobre terreno poco fiable.

1 comentario: